
Hace un año, cambiaron muchas cosas. No tenía ni la más mínima idea de que una de las personas que se encontraba esa noche terrible del terremoto aquí en mi casa hoy sería la persona en quien descanso algunas de mis tardes. Yo tenía la cabeza en otro lado invadida por fantasmas de decepciones pasadas, de hecho creo que no lo había visto antes. Pasó casi todo el 2010 desapercibido, a veces me tocaba abrirle la puerta de mi casa y sólo me limitaba a saludarlo por corstesía, me daba media vuelta y seguía con mis cosas. Hoy en día tendría que hacer lo mismo, ya que sólo -casi- los dos sabemos cuanto nos queremos y todo lo que hemos pasados en este corto mes y medio. Pronto tendrá que salir a la luz nuestra pequeña y corta relación, por llamarla de alguna manera, para que al fin podamos andar tranquilos de la mano, sin miedo a ser vistos por alguien que quizás conozca a tal y cual persona... Me pregunto ¿Qué cresta pasará? no es tan fácil, pero yo confío en que nadie se molestará. No me imagino este año completo sin poder tomarle la mano, abrazarlo ni besarlo, sin que me tome en brazos y me diga que me quiere. Esto es nuevo para mi, pero esta etapa es nueva para ambos. ¿A quién le importa los años de diferencia entre nuestro camino? Lo único que quiero en este momento es estar juntos, tranquilos y felices, espero que nadie nos quite nuestro momento.